18 May 2012

Marte en la carta astral

Marte en la Carta Natal nos indica la manera en que buscas expresar y afirmar tus deseos, cómo quieres que se hagan las cosas o también como tratas de conseguir lo que quieres. Representa la capacidad de decisión, la agitación, el encendimiento y la audacia. Es la vibración que nos hace coger, tomar, romper y afrontar las cosas y asuntos de la vida.

Como parte positiva, es el optimismo, la iniciativa, todo lo que nos da ánimos, lo que nos activa, agita y estimula. Como lado más conflictivo, representa la irritación, todo tipo de disputas, luchas, combates y alborotos. Finalmente, Marte nos indicará también nuestra actitud hacia el sexo, la manera en que la energía sexual se estimula en nosotros.

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Venus en la carta astral

Venus representa la  capacidad de atracción del individuo. Indica como das afecto y como lo recibes, como sientes el afecto el aprecio y la intimidad. Indica también tus gustos estéticos y artísticos, lo que te parece agradable, equilibrado, lo que te da satisfacción y placer. Su posición en signo y sus aspectos indican tu actitud hacia el amor y las relaciones sociales. Venus se asocia con la alegría, la sonrisa, la forma de vestirse del sujeto, el atractivo, el amor carnal. También con la persuasión, la sociabilidad, simpatía y gracia personal.

En temas masculinos, indica el tipo de mujer que le atrae, una determinada imagen romántica que le estimula, la mujer que le atraerá, emocional, instintiva y sexualmente, a veces sin excesiva comunicación profunda.

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Mercurio en la carta astral

Mercurio representa el intelecto, la inteligencia, el ingenio, las palabras y toda forma intelectual de expresión del nativo. Es el sentido común, la mentalidad, cómo pensamos y percibimos las cosas, como hablamos y nos comunicamos. También, cómo nos movemos y viajamos.

Su posición por signo nos indicará si la persona piensa igual que actúa o bien, al contrario, su manera de pensar es diferente a su manera de ser y manifestarse externamente.

El papel de Mercurio es importante en la Carta Natal, pues bien configurado otorga una gran agudeza intelectual, y los dones de elocuencia, erudición, capacidad diplomática, buena memoria y habilidad para el comercio, el estudio de idiomas, los trámites y papeleos, así como una gran destreza manual.

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La luna en la carta astral

El siguiente elemento importante de la Carta Astral lo constituye la posición de la Luna. Al contrario que la posición del Sol, que no varía de un año a otro para la misma fecha, la posición de la Luna es distinta incluso para aquellas personas que han nacido unos pocos días antes o después. Más aún si son de años diferentes.

La Luna representa en la Carta Astral cómo son nuestras emociones, nuestro humor, receptividad y sensibilidad hacia el entorno. Indica que forma de vida  le es cómoda al nativo, le parece natural. También nos señala el estado de ánimo diario, la manera diaria de reaccionar a muchas cosas. Rige lo cotidiano, el hogar, lo doméstico.

La Luna se asocia también con la madre del nativo, con  el pasado y lo que se retiene de él, los hábitos, perjuicios y limitaciones familiares. No obstante, bien configurada en el mapa natal otorga al nativo un gran magnetismo personal y lo que se denomina “don de gentes” y popularidad, al conectarse armónicamente las emociones y la sensibilidad del nativo con las de las personas de su entorno.

En los temas masculinos, indica el ideal femenino que anhela, qué tipo de persona le gustaría tener como compañera en el hogar, qué tipo de comportamiento quiere sentir en su pareja. Indica también, en los hombres, su actitud hacia la pareja o esposa, y si está la Luna afligida en el tema natal indicará una energía que tiene el nativo dificultad de expresarla con su pareja.

A la hora de interpretar una Carta Natal, la Luna juzga un papel poco conocido pero importantísimo, pues si el Sol representa simbólicamente el “piloto” del vehículo de nuestra vida, la Luna es el “copiloto“, el que está junto a él complementándole,  estimulando o reprimiendo su conducta según las situaciones.

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Cómo interpretar una carta astral parte 2

El lugar o sector de la vida del nativo en el que dicha energía, luz o sombra, va a concretarse y manifestarse en acontecimientos y rasgos de destino importantes. Es lo que se llama determinar el “estado terrestre” de los planetas. Ello se realiza mediante el estudio de la relación planeta/Casa terrestre en donde actúa. Para ello, y de acuerdo a las coordenadas geográficas del lugar de nacimiento, toda Carta Natal se divide  en doce sectores o Casas, a partir del Ascendente (que es el lugar donde empieza el sector o Casa 1),  y que son numerados correlativamente desde el 1 al 12.

En dichos sectores, también llamados Casas terrestres ó Casas mundanas, se clasifican todas las posibles actividades o acontecimientos de la vida y también los rasgos peculiares del individuo. Como ya se ha citado, las Casas tratan temas tan importantes y diferentes como por ejemplo, la salud y vitalidad física, los ingresos económicos, los romances y aventuras amorosas, la vida matrimonial, las posibilidades de tener hijos, el mundo de los amigos, los viajes, los estudios, el tipo de trabajo o relación laboral que el nativo va a tener, etc.  Puesto que la Carta Natal es una fotografía “fija” de los planetas, éstos en el momento del nacimiento estarán situados en tal o cual casa, y por ello, nos indicarán, a través de su posición terrestre, los sectores de la vida en donde van a proyectar su energía, su luz o su sombra antes mencionados.

Indudablemente, al igual que ocurría antes al estudiar el estado celeste de los planetas, hay Casas terrestres que son armónicas y muy favorables al desarrollo de la energía de un determinado planeta, otras Casas son más insípidas o neutras y no actúan ni a favor ni en contra, y por último hay Casas que son muy diferentes y antagónicas al desarrollo de las posibilidades que pueda traer consigo el planeta actuante.

Solo tras valorar paso a paso todo  lo anteriormente citado, el Astrólogo puede emitir una valoración objetiva de  las posibilidades que ofrece un  mapa natal, debiendo de realizar finalmente la síntesis de todas las tendencias inicialmente apuntadas, es decir, aunar todos los puntos individualmente estudiados y sacar las conclusiones definitivas. El Arte de la interpretación astrológica empieza aquí en este punto, pues realmente la misión del astrólogo es la de aconsejar certeramente al nativo acerca de los rasgos más marcados que aparecen en la Carta Natal.

Una buena síntesis deberá estar formada por un resumen, por un esquema o por un gráfico fácil de entender, de los rasgos psicológicos más importantes del nativo, tanto sus cualidades y aptitudes innatas como también sus defectos más enraizados. El mismo esquema o resumen deberá de hacerse también de aquellas tendencias astrológicas que se señalan como más notorias en la Carta, y que nos dirán las diferentes situaciones, experiencias y campos por donde el nativo deberá de experimentar, trabajar y aprender en la vida. El lenguaje deberá de ser claro y fácilmente entendible, pues es vicio de muchos astrólogos el perderse en tecnicismos y palabras de difícil comprensión.

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Cómo interpetar una Carta Astral Parte 1

Para interpretar correctamente una Carta Astral, el Astrólogo debe valorar y determinar con detenimiento dos factores importantísimos que aparecen en el mapa natal:


1.  La fuerza,  es decir, la calidad y cantidad de energía con que cada uno de los planetas actúa en el mapa natal. Es lo que se llama determinar el “estado celeste” de los planetas. Ello se realiza estudiando la relación entre el planeta y el signo zodiacal en el cual está situado en el momento del nacimiento. Hay signos zodiacales en los cuales un planeta es fuerte, actúa con gran poder, se siente como en su propia casa, sin trabas ni impedimentos,  proyectando por ello en el destino de la persona mucha más “luz” que “sombra”, es decir mucha más energía positiva que negativa. Por otro lado, hay otros signos en los cuales los planetas están tibios, ni fuertes ni débiles, proyectando por ello al mismo tiempo luz y sombra. Finalmente, hay otros signos zodiacales en los cuales un planeta se encuentra débil, es decir, se siente muy a disgusto e incómodo, proyectando por ello más sombra que luz en el destino de la persona.

Una vez analizada esa relación planeta/signo zodiacal, se pasa a analizar y estudiar las distancias que mantienen entre sí el conjunto de planetas. Técnicamente estas distancias reciben el nombre de aspectos planetarios, y son, simbólicamente, como una especie de manos que se tienden de unos a otros, unas veces para ayudarse y colaborar fructíferamente, otras veces para luchar entre sí antagónicamente con fiereza, intentando un planeta frustrar o hacer fracasar lo que el otro promete o intenta realizar.

Hemos finalmente aquí de aclarar que los términos “luz y sombra” arriba citados son utilizados para que entendamos que los planetas siempre son ambivalentes o duales, y depende de su estado y fuerza celeste el hecho de que proyecten en el tema natal o bien sus cualidades más positivas o bien sus defectos más conflictivos. En términos más modernos se suelen utilizar  las palabras  “fluida” o “tensa”, “armónica” o “inarmónica”, para calificar las energías planetarias, dado que la división entre bueno y malo es demasiado determinante y rígida en el lenguaje astrológico y sobre todo  puede dar lugar a malentendidos.

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Las posibilidades sentimentales: qué hay que ver o buscar en la carta natal

El estudio de las relaciones entre dos personas se debe comenzar por una análisis completo de las propias cartas natales. Especialmente, ello conlleva analizar el equilibrio de los elementos agua, fuego, tierra y aire en cada una de las dos cartas. Esté análisis nos permitirá tener una idea previa de la complementariedad que existe entre las dos personas. Por ejemplo, dos personas fuego- fuego podrán ser especialmente creativas y productivas con mucha capacidad de invención y muy intensos, pero sin el equilibrio del resto de elementos, sus creaciones podrán resultar poco prácticas o perderse, necesitando el elemento tierra para equilibrar la pareja.

Todo ello sólo nos dará una idea global de la relación, ya que cada persona deberá ser analizada de forma independiente y atendiendo a su estado evolutivo del momento de la consulta; esto debe hacerse ya que un sol en Leo (signo de fuego) pero con una ascendente cáncer y una luna en escorpión deber de analizarse como una persona que funciona más en un signo de agua que en el signo de fuego de su Sol natal.

Los planetas en la casa VII nos informarán sobre las cualidades de las relaciones que el sujeto busca en su pareja, las energías así representadas deberán existir en la misma.

Se debe investigar sobre los aspectos que reciben los planetas situados en la casa VII, lo cual nos informará sobre la capacidad de relacionarse, la plenitud y la armonía que se desarrollará, o no, entre ambas personas. Igualmente el regente de la casa VII debe analizarse profundamente y los aspectos que reciba.

La casa VIII, indicará lo que recibimos de las relaciones, pudiendo ser analizada en cada carta el equilibrio de energía, espacio y tiempo que una persona se daba a sí misma (casa II) y el que da a los demás (casa VIII). La casa VIII representa las herencias y lo que se recibe de los demás. Igualmente puede informar sobre los aspectos ocultos que se mantienen dentro de la relación y sobre la calidad de las relaciones sexuales mantenidas entre ambos. La casa VIII nos informará sobre nuestros sentimientos y nuestro sentido de la posesión referida a la pareja (una casa VIII en escorpión con Marte puede ser indicativo de fuertes sentimientos de posesividad y posibilidad de celos. Esta casa, como posterior a la siete, puede servir de referencia en el marco de las relaciones cuando no exista ningún planeta en la casa 7.

Aquellos planetas situados en el ascendente o sobre el descendente de la otra persona están situados en unos puntos muy sensibles de la carta natal siendo importantes para que la vivencia entre ambas personas sea profunda y muy significativa, con buenas posibilidades. Es importante analizarlo y en que se basó la primera atracción y descubriremos que existía un contacto entre ejes y o con sus regentes.

El medio cielo representa nuestras ambiciones profesionales y la imagen ideal que de nosotros mismos podemos estar buscando; por ello aspectos al medio cielo implican contactos con la otra persona orientados a poder alcanzar estos ideales e incluso expectativas de que el otro haga nuestro trabajo.

Los contactos con el medio cielo y con el fondo del cielo tienen asignaciones relacionadas con la búsqueda de sentimientos relacionados con el padre (Saturno, medio cielo) y con la madre (fondo del cielo, patrones emotivos).

Medio cielo = consciente, objetivo.

Fondo del cielo = inconsciente, subjetivo.

“Para que la relación tenga un significado importante, profundo y vital deberán existir relación importante entre los distintos ejes de ambas cartas”

HAY QUE OBSERVAR SI LAS CARACTERÍSTICAS DEL PLANETA QUE TENEMOS EN LA CASA VII LAS ESTAMOS BUSCANDO EN LA PAREJA

El sol en la casa VII: La persona valorará especialmente las relaciones. El impulso innato será el de buscar una pareja que equilibre su vida, pudiendo expresar rasgos y opiniones de terceras personas. Encontrarse a gusto con los demás será importante para éste nativo. El sol en la casa VII indica una personalidad que tiende a analizar y vivir a través de las relaciones por lo que será bueno que experimente su propia individualidad.

La luna en la casa VII: representa las emociones, las reacciones inconscientes y las figuras femeninas como la mujer y la esposa.; nuestro pasado nuestro origen y la acción no racionalizada., que en un hombre la luna representará a las características de su mujer o de su madre.

La Luna es igual a “de dónde venimos, igual a la expresión inconsciente del alma”.

El Sol es igual a “autoexpresión consiente, = a dónde vamos”.

Los aspectos de equilibrio o de tensión nos informarán de cómo estas dos ideas se unen y complementen las dos personas o como llegar a entenderse en estos fines primordiales resulta imposible o muy difícil.

Analizar la relación en una de las cartas nos informará sobre la disponibilidad del sujeto a alcanzar equilibrio con su pareja.

La luna en la casa VII: búsqueda de seguridad emocional en las relaciones. Se espera amor y aceptación, pero la pareja puede jugar con las emociones o tender a proteger demasiado. Búsqueda de relaciones en las cuales se actúa como madre o la pareja es la “madre”. Posibles problemas emocionales con la madre. Gran receptividad hacia los sentimientos y el estado de ánimo de la pareja por lo que se llegará a relaciones íntimas.

Mercurio en la casa VII: gran capacidad de percibir comprender y comunicar ideas con la pareja, buscando relaciones que estimulen al sujeto mentalmente; por ejemplo buscando a otra persona con Géminis o Virgo importantes en su carta; el primer contacto pudo ser debido a la capacidad mental de la otra persona, debido al intercambio de ideas generado; el otro/a puede ser periodista y escritor o educador, con una posible naturaleza dual (de Mercurio).

Venus en la casa VII: es una de las mejores posiciones ya que Venus rige esta casa (libra), deseando que todas las relaciones sean hermosas siendo la pareja atractiva y grata. Malos aspectos a Venus podrían indicar frustración y desengaño en conseguir y establecer relaciones armoniosas.

Marte en la casa VII: La persona busca un reto en la relación, incluso se puede dar un cierto grado de competitividad. Situaciones de dominio o ser dominado podrían darse. Posible tensión con la pareja, discusión, situaciones explosivas. El compañero puede tener un trabajo o actividad relacionado con los deportes o con las fuerzas armadas. La competitividad y discusión puede transformarse en agresión.

Los planetas situados en casa VII indican la forma o el medio por el cual tratamos de conocer e interpretar a los demás una vez que nos hemos conocido a nosotros mismos (casa primera).

Júpiter en casa VII: es un indicativo prometedor para el éxito de las relaciones tal vez demasiado expansivas, tal vez con una pareja importante, generosa, honorable o filosófica. El aspecto negativo son personas indignas de confianza, extravagantes.

Es usual que aunque las características son las de un planeta situado en una casa del propio sujeto, estas mismas características tiendan a ser proyectadas sobre la pareja, buscando en el caso de Júpiter una persona sabía, con fe y generosa. El equilibrio entre la casa primera y la casa séptima nos obligarán a recordar en nosotros mismos aquellas cualidades del planeta que se encuentra en la séptima.

Saturno en casa VII: Saturno representa las lecciones que hemos de aprender para llegar a ser más conscientes; una pareja se construye con amor y por tanto el deber, las limitaciones, la responsabilidad y las frustraciones de deben de quedar aparte. Saturno nos hace volvernos conscientes de nuestra propia naturaleza. La pareja es muy posible que tenga fuerza en Capricornio o un Saturno muy fuerte en su carta natal. Indican que el sujeto busca seguridad en la relación. Saturno indica aquello que debemos aceptar para completar nuestra personalidad. Saturno simboliza un vínculo Kármico con la pareja pudiendo suponer algún tipo de sacrificio para el sujeto. El aprendizaje a través de la relación se intensifica. La pareja puede convertirse en una fuente de grandes oportunidades para el desarrollo personal del individuo o en una fuente de sufrimientos.

Urano en casa VII: Urano no se adapta bien a la estructura convencional del matrimonio pudiendo llegar a romperse o separarse con cierta rapidez. Parejas raras, insólitas poco convencionales, bohemios, todo ello con el fin de reconocer la propia naturaleza.

Recordemos aquí que si las seis primeras casas están relacionadas con el descubrimiento interior través de uno mismo, la casa VII que es la primera de las casas de las cuales tenemos experiencias nuevas de nosotros mismos, nos posibilitará mayor descubrimiento interior a través de la relación con los demás

Neptuno en la casa VII: parejas con posible confusión y dificultades; búsqueda de la unión espiritual de las almas; complejo de mártir, salvador con el otro; pareja enferma, débil de carácter o alcohólico. Posible decepción en la relación. La búsqueda de la Unión se realiza en el plano místico, consentimiento de empatía a muchos niveles; la pregunta es de si la pareja es real o ideal para que el sueño no se convierta en pesadilla.

Plutón en la casa VII: búsqueda de relaciones intensas, penetrantes y parejas de pensamiento profundo que provoquen en el sujeto percepciones de nivel interno muy profundas, los conceptos de lo viejo y lo nuevo mutan continuamente en el aspecto de la pareja. La pareja se convierte en base de los cambios evolutivos de la persona, especialmente en su psiqué., posibles relaciones kármicas profundas, consentimientos y atracción convulsivos y sentimiento de destino en la relación. El objetivo: limpiar el alma a través de una relación muy poderosa y muy intensa.

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La Carta Astral

La Astrología es la ciencia que estudia la influencia que desde el Cosmos, el Sol, la Luna y los planetas ejercen sobre la vida del ser humano aquí en la Tierra. Para explicar un poco más esta definición hay que decir que partimos de dos principios o premisas básicas:

1.º   La Tierra es para nosotros, sus habitantes, a efectos de la recepción de cualquier clase de influjo cósmico, el centro simbólico del Universo. Es lo que se llama mentalidad geocéntrica o antropocéntrica.

2.º   Que el Cosmos es un inmenso ecosistema, dentro del cual tenemos nuestro hábitat (el Sistema Solar) y dentro de él nuestro habitáculo (el planeta Tierra), en el cual vivimos y evolucionamos. Por ello, todo lo que atañe más directamente a la Tierra tiene vital importancia. Es decir, los planetas y astros de nuestro Sistema Solar, miembros de la misma familia que la Tierra, son los que más nos van a influir.

Hay un antiguo aforismo que viene a explicar todo lo que aquí se está exponiendo. Nos dice que “el ser humano es un microcosmos dentro de un macrocosmos”, o, dicho de otra forma, “somos como gotas de agua de un inmenso Océano”. Cualquier vibración o movimiento que afecte o provenga de una parte del Océano, tarde o temprano nos afectará  también a nosotros.

Otra definición más concreta de la Astrología sería la de “Estadística planetaria aplicada”, es decir, con más detalle, “Estadística de los efectos de los cuerpos celestes sobre entidades que varían en función del tiempo”. Con esta definición unimos la Astrología a dos ciencias más conocidas; la Astronomía y la Estadística.

La unimos con la Astronomía por la sencilla razón de que en Astrología utilizamos como punto de partida o “madre de todas las predicciones” a la denominada Carta Astral (ó Natal), que representa, en lenguaje figurado, la fotografía de las posiciones planetarias en un eje espacio/tiempo concreto.

Es decir, La Carta Astral (ó Natal) es una fotografía del cielo, realizada para el día, la hora y desde el lugar concreto de tu nacimiento. En dicho mapa estelar se señalan las posiciones del Sol, la Luna y los planetas, en relación con la bóveda celeste y con el horizonte del  lugar de nacimiento, así como las distancias de aquellos astros entre sí.

Además, dicha Carta Astral no difiere en nada de lo que es una Carta astronómica, dado que las Tablas utilizadas para su cálculo y dibujo son las mismas que usan los astrónomos, adaptadas a los últimos avances tecnológicos e informáticos.

Por último, hemos dicho que unimos la Astrología a la Estadística por el motivo de que en el lenguaje astrológico cada planeta tiene (por su simbolismo y energía específicas) una repercusión y efecto práctico en el mundo real, comprobado previamente en multitud de mapas natales ya estudiados con anterioridad.

Dicho efecto práctico se  conoce a través de lo que se denominan  las 12 Casas terrestres, o doce campos de actividades y acontecimientos diferentes en la vida, sectores éstos en los cuales los planetas, según el nivel de fuerza y  calidad de su vibración “celeste” (es decir,  según su posición zodiacal), se sitúan y depositan dicha energía hacia nuestra vida terrestre,  volcando  así su “luz” o su “sombra” peculiar hacia situaciones, personas o campos concretos de nuestra vida tales como la salud, las relaciones sentimentales, nuestros amigos y diversiones, nuestros ingresos económicos, los viajes, la posibilidad de tener hijos y nuestra relación con ellos, el mundo del trabajo y las perspectivas profesionales, nuestra capacidad intelectual y nuestros vicios psicológicos, las relaciones con nuestros familiares cercanos, la posibilidad de recibir herencias, etc.).

Así, por ejemplo, si la vibración radical, explosiva e inconformista del planeta Urano se sitúa en un tema natal en el sector o Casa 7ª, que rige el matrimonio y las asociaciones, a no ser que Urano reciba en dicha posición conexiones o ayudas positivas desde otros sectores o planetas, el astrólogo sabe que se ha comprobado que dicha persona corre un gran riesgo de sufrir (o provocar) divorcio en sus relaciones de pareja o en sus asociaciones profesionales. Dichas perspectivas cambiarían totalmente si en dicho sector 7º se  situase en cambio el magnánimo y optimista Júpiter o la vibración refinada, placentera y dulce de Venus. Entonces las previsiones serían notablemente mucho más positivas.

He aquí por tanto, la valía  bien utilizada de esta antiquísima ciencia, la de, como decía Luciano de Samosata, “anticiparnos las alegrías al mismo tiempo que fortalecer a las personas contra el mal”. Dadas las dificultades con las que a veces inesperadamente tropezamos en la vida, bueno es saber que existe un camino de autoconocimiento y autodescubrimiento válido.

Lejos del fatalismo medieval, que consideraba el influjo de los astros inevitable e inamovible, la Astrología Moderna considera la Carta Astral como una especie de “mapa de ruta”  para la vida, un itinerario posible a seguir, que el propio nativo puede, con su voluntad, aprovechar y dejarse guiar por las oportunidades anunciadas, o bien cambiar y modificar, en el sentido de evitar problemas tirando por otro lado, encontrar atajos, etc.

Esta es por tanto una herramienta válida para toda la vida, y cada lectura que hagas de ella te descubrirá nuevas cosas de ti mismo, así como cada astrólogo al que consultes y lleves tu Carta Astral te posibilitará nuevos matices y puntos de vista sobre ella.

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